Jornadas europeas sobre cultura judía.
viernes, 17 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
Estas imágenes dan testimonio de nuestra vinculación con un pasado judío que después de 520 años, todavía sigue latente en los corazones de las gentes que sienten la energía de las vivencias que allí hubieron.
Algunas imágenes pertenecen a la judería de Girona, quizá la más bonita, incluso más que la de Barcelona. Otras imágenes que podemos apreciar tratan sobre los objetos encontrados como una menorah en la antigua sinagoga de la calle Marlet de Barcelona, una inscripción hebrea y una lápida en la misma ciudad.
Finalmente, lo que fue la judería de Toledo, están muy bien conservadas las murallas y desde ellas podemos atisbar sus calles y la parte lateral de la sinagoga principal.
TESOROS DE SEFARAD
No
es la primera vez que la arqueología como instrumento científico ha
logrado milagros o ha conseguido acercarnos más a las civilizaciones
que habitaron nuestras tierras tales como los Íberos, los Romanos,
los Fenicios y así un largo etcétera.
En
España, la ignorancia hacia lo sefardí o judío es mayor ya que la
iglesia católica se ha encargado de inculcar unos valores
antisemitas a nuestra sociedad a lo largo de los tiempos. No
obstante, muchas ciudades siguen conservando en sus cascos antiguos
las aljamas judías y en algunas de ellas incluso se ha llegado a
excavar y por lo tanto se ha podido encontrar una importante fuente
de patrimonio judío.
Empezaremos
por las ciudades que históricamente han tenido las aljamas más
importantes. Entre otras podemos encontrar Barcelona, Gerona y
Toledo.
Barcelona
siempre ha estado en la cabeza de las ciudades europeas. Ya sea por
su tendencia cosmopolita, su arquitectura, su organización, etc.,
pero su atractivo se basa en el núcleo antiguo. En él podemos
encontrar distintos puntos como las ramblas, las callejuelas que
comunican, la catedral y la parte que fue la aljama.
El
call o la aljama de Barcelona estaba formada por callejuelas
estrechas, no asfaltadas ni empedradas y los edificios de allí no
eran para nada atractivos. Cabe decir que lo que le hace encantador
es su estructura y el hecho de estar cerca de la catedral. Su
densidad de población era de las más altas de la Cataluña
histórica y sus edificios los más altos.
Además,
estaba compuesta por dos puertas que comunicaban la entrada y la
salida; los equipamientos eran completos y disponía de carnicería,
dos sinagogas, un almacen de grano y la escuela.
La
comunidad judía moró allí hasta el año 1391 ya que hubieron
incidentes que provocaron más de tres-cientos muertos con lo cual
repercutió de forma directa a la población. Gran parte de ella tuvo
que refugiarse en el castillo nuevo a condición de pasar por el
filtro de la conversión.
Gerona,
es quizá la segunda ciudad de Cataluña con más historia sin
despreciar las otras capitales de provincia. Tenía y tiene una de
las juderías más grandes y completas del medievo morando en ellas
cerca de 800 personas.
Se
empezó a formar en el siglo XII cuando unas cuantas familias judías
se instalaron en el carrer de la força.
La
aljama estaba formada por callejuelas interconectadas entre si, había
varios puentes el más famoso, el que daba la entrada al call, y una
plaza central entre otros componentes. Los equipamientos se componían
de la sinagoga o sinagogas, la carnicería, la escuela, el matadero,
la madraza, y la escuela de cábala.
En
ella moraron grandes exegetas y intelectuales. Destacan las teorías
del pensador Jacob ben Sehet Gerondi, el poeta Mesula ben Selomo de
Piera, i los filósofos Ezra ben Salomo y Azriel de Girona.
Sin
embargo, la figura más relevante fue el médico, exegeta, poeta y
filósofo Mosse ben Nahman más conocido como Bonastruc ça Porta.
Para
dar final a la descripción de las distintas aljamas, hablaremos de
una de las ciudades más importantes sin ningún tipo de duda, es
decir, Toledo.
Actualmente
es una urbe con mucha historia detrás, la cual conserva
perfectamente su casco antiguo que corresponde a la ciudad construida
en el periodo medieval. Dentro de la parte medieval se halla la
judería.
Su
formación empezó a emplazarse en el barrio de San Martín, lugar
asignado por los árabes después de la conquista de la ciudad. Al
mismo tiempo se construyó una muralla para su protección.
Sus
limitaciones por la parte interior las constituyen los distintos
adarves que se van erigiendo según el crecimiento progresivo de la
judería. Éstos solamente limitaban los barrios cristianos.
Los
judíos no estaban obligados a vivir en la aljama y algunos lo hacían
fuera. La aljama comprendía diferentes barrios no deslindados entre
si. Éstos correspondían a los sucesivos periodos de crecimiento
desde el núcleo inicial, y también a la diversidad social de la
comunidad así como a su idiosincrasia organizativa.
Su
composición se basaba en una serie de callejuelas cerradas por
puertas, de vías que se comunicaban entre si y también conectaban
la judería con la ciudad. Los equipamientos eran muy completos y
podíamos hallar una escuela, el matadero, el horno público,
diferentes comercios y talleres donde trabajaban artesanos, las
viviendas, tres sinagogas (las más famosas: sinagoga del tránsito y
de santa María la blanca), y un hospital entre otros.
Podemos
ver que aparte de los restos de las aljamas que han quedado en
nuestras ciudades, también hay otros tesoros que dan testimonio a
que existió una diversidad y riqueza cultural en España. De hecho,
se han llegado a excavar y a hacer averiguaciones dentro de los
antiguos barrios judíos donde se ha encontrado pertenencias de las
familias que vivían allí.
Los
objetos podían ser lápidas funerarias con inscripciones, alhajas,
inscripciones hebreas en las paredes, una menorah, y así un largo
etcétera.
Solamente
tenemos que ser conscientes de que tenemos una larga historia judía
en nuestras espaldas, la cual nos ha estado vetada durante muchos
siglos. Así que de alguna forma debemos hacerle frente y conocerla,
ya que muchos de nosotros tenemos aunque lo ignoremos sangre judía
en nuestro ser.
martes, 31 de julio de 2012
LA EDAD MEDIA Y EL EMBRIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO JUDÍO
El
pueblo judío es quizá una de las civilizaciones más antiguas y
complejas que haya existido en en nuestros días. Partiendo que hace
más de 2.000 años se gestó la religión monoteísta más antigua,
la cual conocemos todos por judaísmo, demuestra que la controversia
y la discrepancia serían sus más eternas aliadas.
La
controversia y las adversidades que se hallan en su historia son
debidas a la complejidad que siempre les ha caracterizado, ya que
desde tiempos babilónicos se han mostrado más avanzados que otros
pueblos dando lugar suposiciones de que entre el pueblo heleno y el
pueblo judía fueron la semilla que dio vida a la sociedad occidental
que conocemos hoy.
La
respuesta a estos razonamientos es muy simple. Se halla en la
educación. Cabe decir, que a pesar de las dificultades de la época
y los pocos avances que había, el sistema educativo estaba muy bien
organizado en el ámbito curricular y de profesorado.
Para
empezar, explicaremos la formación de las aljamas y cómo dentro de
éstas se fueron creando diferentes equipamientos.
En
la corona de Aragón, las aljamas eran conocidas como calls. Éstos
se crearon porque en 1179 hubo un decreto real en que los judíos
debían vivir en espacios muy concretos cuya estética era poco
común. Las calles no estaban empedradas y eran estrechas. Las casas
a simple vista tenían las oberturas pequeñas, las puertas estrechas
y las ventanas con rejas pero en su interior se podía apreciar un
mobiliario muy rico y de buena artesanía.
A
pesar de todo, dentro de los calls podíamos encontrar un hospital,
una sinagoga, el horno público y una escuela.
Su
organización era similar a los municipios y tenían su propia
administración eligiendo a sus magistrados, consejeros y gozaban de
plena libertad religiosa. Había habido casos en que habían dos
aljamas dentro de una ciudad y ese fue el caso de Barcelona.
A
diferencia de los guetos europeos, el call era un espacio abierto
aunque tuviera muros y puertas con lo que las relaciones comerciales
entre cristianos y judíos se hacían más factibles. Los cementerios
se hallaban en las afueras.
En
cuanto a la pedagogía judía, el tema que realmente nos concierne,
debemos tratarlo con cierto tacto ya que implica muchos matices a
explicar que conllevan ciertas complicaciones.
En
primer lugar, las fuentes de la pedagogía judía se alimentaban de
la religión. La creencia en un solo Dios y el ideal de ser un pueblo
elegido hacía que hubiera un sentimiento de unidad.
Por
lo tanto, el currículum académico se basaba en la ley judía, la
Torá y el Talmud. La Torá conocida como ley formaba parte de la
vida de todo judío e influenciaba en el comportamiento, hábitos,
etc.,
No
sólo tenía sentido jurídico sino también pedagógico cuando se
usaba en concepto de enseñanza. Se compone por cinco libros los
cuales son bereshit (génesis), shemot (éxodo), vayikrá (levítico),
bamvidram (números), y devarim (deuteronomio).
Otro
libro sagrado que tenía sentido académico era el talmud. Constaba
de seis tratados o órdenes los cuales son Zaraïm, Moed, Nashim,
Nezikim, Kodashim y Toharot.
Evidentemente,
la educación no se basa solamente en libros sino que según el
judaísmo, el hombre es el centro. La pedagogía era dualista y se
basaba en una educación sensorial con referencia al cuerpo y
educación intelectual basada en las potencias del alma. En su
conjunto formaba una educación integral.
Cabe
considerar que para dar lugar a las enseñanzas tenían que haber
lugares donde impartirla, no obstante la familia tenía un papel
relevante debido a que la educación de los hijos era completa.
La
educación sólo se daba a los hijos varones. La madre era la
responsable de la vida religiosa en el hogar. Durante la infancia,
los niños quedaban bajo su tutela. Ella era quien daba las primeras
instrucciones, sobretodo de moral.
Una
vez los niños eran sacados de la tutela de la madre el padre se
encargaba de educarles en la instrucción religiosa. La finalidad era
desarrollar en el niño la conciencia de responsabilidad personal
delante del eterno y el deber de guardar la ley que Dios había
pactado con su pueblo.
El
tipo de enseñanza era oral y muy generalizada ya que las
tradiciones judías eran las de todo un pueblo. A los cinco años de
edad, el niño pasaba a la tutela de un maestro y empezaba a aprender
un oficio.
Las
escuelas se crearon después del exilio babilónico y fue entonces
que la enseñanza paterna fue sustituida por la escuela. Las formas
pedagógicas existentes se habían vuelto obsoletas e insuficientes.
Los padres no podían ocuparse a tiempo completo de los hijos.
Por
otra parte, durante su estancia en Babilonia, los judíos habían
desarrollado la institución de la sinagoga en sustitución del
templo. Con el tiempo las sinagogas se convirtieron en casas de
instrucción y de este modo se ponía la primera piedra al nuevo
sistema educativo judío. La evolución de esta reforma estuvo
dividida en tres etapas: la fundación de las academias, las escuelas
secundarias para los adolescentes y las escuelas elementales.
Trataremos
el aspecto de la organización escolar bajo unos ítems que la
marcaron. Una de las características que han caracterizado la
enseñanza judía es la
relación profesor – alumno.
En las escuelas talmúdicas las clases se impartían bajo
conferencias. En el Talmud podemos encontrar el siguiente paradigma:
Rava
dijo: el número de alumnos que se tiene que confiar a un maestro de
primera enseñanza es de 25 alumnos. Si hay 50, hay que nombrar a un
segundo maestro; pero si hay 40 se nombra a un ayudante local.
La
financiación
se hacia mediante retribuciones indirectas. Estas retribuciones eran
ayudas de la comunidad, de los discípulos, la inclusión del diezmo
a los pobres y a veces de las ayudas de las cajas del templo. El
maestro recibía mucha hospitalidad por parte de toda la comunidad.
Por
precepto religioso cada comunidad estaba obligada a tener un maestro
o más de uno. El contrato era anual donde constaban las condiciones.
Si
los niños tenían una tendencia natural impulsiva tenían que
someterse a una estricta disciplina. Ésta se pedía en la
asistencia, en el orden de la clase, en la cortesía y en el
comportamiento. En caso contrario se imponían castigos. De todos
modos, a ningún maestro se le permitía castigar a un niño con
fuerza o dejarle marcas.
Para
la metodología
se tenía en consideración el aprecio y el diálogo entre las
diferentes personas que conformaban el grupo clase. El maestro daba
ejemplo, enseñaba, prometía, castigaba y exhortaba. Por eso debía
mostrarse fiel a su designio y paciente en atención al resultado
esperado. Podemos decir que partiendo de este razonamiento
encontramos varias clases de alumnado lo cual define muy bien el
tratado del Talmud de Pirqué Avot:
aquel
que es rápido para escuchar y rápido para olvidar: su beneficio
desparece con su pérdida; aquel que es duro para escuchar y para
olvidar: su pérdida desaparece con su beneficio; aquel rápido para
escuchar y duro para olvidar: es el sabio; aquel duro para escuchar y
rápido para olvidar: es la peor parte.
Delante
de las diferencias individuales el maestro aplicaba una enseñanza
diferenciada y adecuada a cada uno de los niveles escolares:
elemental, secundario y superior. A los alumnos con capacidad
retentiva deficiente les aplicaba ejercicios complementarios y a los
más lentos en el aprendizaje se les daba explicaciones más
detalladas.
Para
el pueblo judío la memoria era muy importante debido a la escasez de
libros. Posteriormente se hicieron programas para que el alumno
pudiese aprender ciencias a través de la escolarización. La forma
en que se enseñaba se basaba en las experiencias vividas por los
pupilos. Luego, usaban la dialéctica. Este modo de enseñanza –
aprendizaje hacía que las clases fueran dinámicas y el contraste de
opiniones entre alumno y maestro enriquecedor. Cuando el alumno
asimilaba los contenidos pasaba a la práctica
El
material didáctico que se usaba era la pizarra, y algún libro, pero
casi siempre consistía a base de teoría y
repetición.
Los libros eran considerados una fuente de sabiduría, es decir, un
tesoro.
La
educación de la mujer estaba marcada por el concepto que se tenía,
que venía dado en los libros sagrados. Todas las mujeres estaban
destinadas al matrimonio y era educada según la familia. Se la
preparaba para las tareas propias de una buena esposa: hilar, tejer,
cocinar, y cuidar de los hijos. No solían dedicarse a la lectura y
la escritura pero ayudaban a sus maridos en la correspondencia y
reproducción literaria.
Eran
presentes en cada hogar como institutrices y enseñaban a sus hijos a
leer y a escribir. Como conclusión podemos afirmar que las niñas
eran educadas en las tareas del hogar y bajo los valores morales de
la piedad, las buenas maneras, la caridad y la modestia.
Pedagogos
relevantes judíos
Salomó
ben Abraham ibn Adret nació en Barcelona el año 1235 y falleció en
1310. Fue una autoridad rabínica y escribió una norma muy
importante que decía que las personas menores de 25 años les era
prohibido estudiar enseñanzas extrañas y permitió el estudio de la
medicina. Fue muy crítico con el sistema educativo ya que mencionaba
la escasez de libros y su alto precio.
Porfiat
Durán nació en Perpiñán en 1345 y falleció en Gerona en 1414.
Fue médico, astrólogo, exegeta y gramático. En su obra se aprecian
una serie de normas que hizo para los discípulos que hacían
enseñanzas profesionales y las sintetizó en 14 normas.
Fuente:
(MIRÓ, Mª Isabel (1996): Història
de l'educació jueva a la Catalunya de l'edat mitjana. Edicions
el mèdol. Tarragona. )
lunes, 16 de julio de 2012
Ética, sabiduría y bien común
Ética, sabiduría y bien común
Desde la más tierna infancia nos educan dentro de la máxima de amarnos los unos a los otros y lo que no quieras para ti no lo quieras para el prójimo. Lo que se quiere decir es que todos nos movemos por unos valores los cuales son inculcados por otros.
Lo triste de todo ello es la perversión de los mismos. Sí, estamos dentro de una sociedad donde los individuos se pervierten entre ellos mismos. Esto consiste en mirar por los propios intereses, imponer nuestra voluntad mediante el egoísmo sin mirar el bien común de las demás personas.
Cabe decir que los valores a parte de ser inculcados por otros y asimilados en nuestro yo interior son el motor por el cual debemos movernos en este mundo. Muchos piensan que la educación se basa en la adquisición de conocimientos pero aquellas personas sensibilizadas saben que no es cierto.
Para definir dicho vocablo hacen falta otros vocablos que lo completan. Entre muchos existen la ética, erudición, moral y aprendizaje.
En primer lugar, la palabra saber implica las teorías aprendidas en la escuela y la experiencia adquirida en la vida como también nuestra capacidad de adquisición autodidacta. Todo ello, incluye un conjunto de personas ya que desde temprana edad nos socializamos, primero en el núcleo familiar y segundo en ambientes ajenos como pueden ser la escuela, la universidad, ir a comprar o el lugar de trabajo.
En segundo lugar, el término moral es subjetivo. Cuando se dice subjetivo uno se refiere al fuero interno de las personas. Para unos la moral es hacer el bien, para otros sugiere un dilema y para muchos ni siquiera existe en el diccionario. La crisis económica mundial que nos acecha en estos días tiene un origen económico y no se discute la razón, pero cabe considerar que hay una crisis de moral.
La moral se adquiere en la familia pero también es un valor que la escuela remarca. El problema es que no se usa. Las personas anteponen sus deseos al los de los demás. Paradigma de ello son los bancos, que evidentemente los forman personas. Siempre tienen la ley de su parte, especulan con el dinero del otro y si encima intentas defender lo que es tuyo sales perdiendo. Otro paradigma es la clase política que domina nuestros días. No sólo nos representan sino que vulneran nuestros derechos recortando en menesteres tan importantes como la sanidad, las políticas sociales y la educación, de los tres campos, el más importante sin ninguna duda. Gracias a ella, nos formamos como personas y podemos desarrollar habilidades. Por ejemplo, un médico es relevante porque salva las vidas de las personas pero anteriormente recibió una formación a manos de un maestro o maestra enseñándole éste a leer y escribir. De aquí su importancia.
Hemos aparcado la teoría y toca hablar del buen hacer que ha hecho el judaísmo en el campo educativo.
Un bello modelo es Emmanuele Levinás. Este pensador judío destacó por sus teorías éticas y por aportar su saber a la pedagogía destacándose como un reputado sabio dando a la pedagogía su más profundo saber.
España es el país de Europa que quizá contenga uno de los datos más alarmantes acerca de los altos índices de fracaso escolar. Por ello se ha intentado cambiar en varias ocasiones de sistema educativo a través de nuevas leyes tales como LOGSE, LOE, LOCE..... A pesar de todo, nada ha cambiado sino que han empeorado más las cosas.
Los motivos por los que los valores de la educación se han visto degradados son entre otros el empeño de crear una escuela basada en los ideales del capital. Si nos fijamos, en todas ellas predominan unos valores similares, es decir, los educandos tienen que seguir unas determinaciones como si fueran corderos sin potestad de pensar ni aplicar su criterio ya que si lo hicieran irían en contra del sistema.
Es triste como cada día nos olvidamos más del bien común, de las necesidades del otro y del otro. Según las teorías Levinisianas, el otro era superior a él mismo. Ni tan siquiera se fijaba en su aspecto. Hoy día andamos demasiado rezagados en como van vestidas las personas, en su nivel intelectual sin pensar que son personas que al fin y al cabo. Nos hemos olvidado de las otras personas pero sobretodo nos hemos olvidado de lo que es la responsabilidad. Los padres no educan como se debe, los chiquillos y no tan chiquillos salen rebeldes, los banqueros implicados en tramas de desfalco no responden ante la justicia..... qué falta de responsabilidad!
La responsabilidad es un valor que cada día escasea más. Los padres acostumbran a delegar la educación de los hijos en los maestros y no son conscientes de que son ellos quien deben educarlos. Para nuestro autor, ésta siempre va dedicada a la otra persona. Bien que uno tiene que ser responsable de sus propios actos pero también de los actos de los demás.
Si aplicamos esta teoría en el ámbito educativo se interpretaría de la siguiente forma: el maestro es responsable de sus tácticas educativas y de el mismo; mas están primero los intereses de sus educandos, los cuales le dan toda su confianza para que sea él el responsable de su formación intelectual y moral. En definitiva, el compromiso del maestro va más allá de educar a las personitas que tiene a su cargo; su función es servir de buen grado con gozo, vocación y ejemplaridad a sus pupilos sin importar su condición. Mirarles el rostro sin ni tan siquiera fijarse en el aspecto físico ya que lo fundamental es la conexión del alma.
Para dar fin a nuestra reflexión amigos cabe mencionar una frase de otro ilustre filósofo llamado Dostoievsky: “todos somos responsables de todo y de todos ante todos, y yo más que todos los otros”.
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